Querido X:
Sí, te llamo X en estos momentos en los no sé a dónde acudir, a quién hablar. No sé cómo empezó ni por qué ocurrió, pero ha pasado.Es triste, ¿sabes? He deseado siempre, ahora en vano, alcanzar la cumbre, ser reconocido. Pero, ¿a cambio de qué? El destino me ha dejado caer a base de bajos golpes.Es difícil tomar una decisión, lo sé. Pero no hay vuelta atrás, ahora no. Por eso digo adiós, por eso decido poner hoy punto y final a esto.Porque en cierta manera, me siento bien.